jueves, 28 de mayo de 2009

UNA EUROPA COMPARTIDA: UNA EUROPA SOLIDARIA

La inquietud vital de un individuo por transformar su entorno y las condiciones del mundo donde habita es una acción que viene desarrollándose desde el inicio de las primeras civilizaciones.

Precisamente nos corresponde a los socialistas darles la voz a aquellas personas, con inmensas dificultades, que ni tan siquiera pueden exigir sus legítimos derechos como ser humano.

Los flujos migratorios, sus causas y problemas, no son cuestiones desconocidas para los habitantes de nuestro país que, además, han convivido históricamente un auténtico crisol de culturas. Lo novedoso que se plantean en estos momentos, radica en la globalidad e intensidad del proceso que vienen provocados también por los desequilibrios en la distribución de la riqueza y de las oportunidades.

Los socialistas estamos radicalmente en contra de la problematización del fenómeno migratorio ya que se trata de una cuestión irreversible en la que es preciso abordar sin dilaciones e interpretarlo en sus dos facetas, como importante reto y como indudable oportunidad. El fenómeno requiere una visión integral cuyo fin es el de la plena incorporación de la persona inmigrante con la sociedad que lo recibe.

El gobierno socialista de nuestro país lleva desde su llegada en 2004 trabajando para que la UE, exista una política de inmigración común y ha apoyado junto con el conjunto de gobiernos de países miembros importantes directivas que serán incluidas en la actual ley de extranjería y que reconocen derechos fundamentales a los inmigrantes.

Europa debe jugar un papel fundamental en el tratamiento y aplicación de las medidas que se recogen en el Pacto Europeo sobre la Inmigración y asilo, para combatir la inmigración irregular de la que se aprovechan redes internacionales de tráfico y trata de seres humanos, luchando contra estas mafias.

La coordinación y eficacia en los controles de fronteras que eviten desgracias continuas especialmente en la mar, la cooperación entre estados y el intercambio de las buenas prácticas de acogida e integración forman parte de una política común cada vez más necesaria.

Y sobre todo, fundamental en una política de inmigración europea común que los socialistas impulsamos la Colaboración Global con los países de origen y tránsito que favorezca la sinergia migración y desarrollo.



José Manuel Girela de la Fuente
Secretaría Cooperación e Integración

1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con el Sr. Girela. Es evidente lo necesario que es, en estos momentos que se está fraguando un nuevo modelo (un nuevo paradigma), que las políticas de inmigración cobren especial relevancia, se les dé la prioridad que necesitan para que Europa sea más justa. Usted dice: “El fenómeno requiere una visión integral cuyo fin es el de la plena incorporación de la persona inmigrante con la sociedad que lo recibe.” ¡Bien dicho! Tenemos que ser consciente, tenemos que repetírnoslo y repetirlo en voz alta cuantas veces haga falta.

    Esto sólo se puede llevar a cabo desde los postulados de los partidos progresistas europeos. El Partido Socialista desde hace años está trabajando en ello, y no todos/as lo saben. Ahora es el momento de cambiar Europa y los socialistas tenemos que hacer llegar a la ciudadanía qué se ha hecho, qué se está haciendo y qué se quiere hacer. La ciudadanía necesita oír nuestros argumentos.

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